He encontrado esta definición de trabajo en equipo: Se define como la unión de dos o más personas organizadas de una forma determinada, las cuales cooperan para lograr un fin común que es la ejecución de un proyecto.
Algo que se ve muy claro en este corto de Pixar:
Todos los miembros del equipo se unen y cooperan con un fin común, aunque éste no sea el fin más bonito y el resultado no sea el esperado ya que no se han tenido en cuenta todas las variables. Eso ya es otra cosa.
¿Es siempre bueno el trabajo en equipo?
Pues te digo desde ya que sí. Lo que a veces no son buenas son las personas que forman el equipo, que deben tener claro el objetivo del proyecto, lo que se espera y tener ganas de hacer lo que tienen que hacer. Es ahí donde surgen los problemas: cuando alguien no tiene (o no quiere tener) claro lo que debe hacer y genera sobrecarga en el resto de miembros del equipo. Esto lleva al descontento, genera mal clima y seguramente, implique retrasos en el proyecto. Eso ya es la gestión del trabajo en equipo del que nos ocuparemos en otro post.
Ahora lo que quiero contarte es las 10 claves que intentamos aplicar siempre en The Qstomer para que el trabajo en equipo sea un éxito

1. Haz una sesión inicial
De esta forma te aseguras que todos los miembros del equipo se conozcan. Que sea algo distinto y participativo, donde cada uno conozca su papel, que cada uno exponga sus habilidades y detecte a quien recurrir en sus carencias. De esta forma generarás confianza dentro del equipo.

2. Fija, comunica y explica los objetivos
Todos los miembros del equipo deben conocer desde el minuto cero en qué consiste el proyecto y su objetivo. Y algo importante y, aunque parece obvio a veces se nos olvida. Todos los miembros del equipo deben tener el mismo objetivo y perseguir lo mismo. Además, deja claro cómo aporta cada miembro del equipo a conseguir ese objetivo común. Si esto no está claro, cada uno hará lo que crea y no va a funcionar.

3. Creencia en el proyecto
Para que un proyecto sea un éxito no puede limitarse a ser algo que yo, miembro del equipo hago porque me han pedido y ya está. Debes conseguir que cada miembro del equipo sea consciente de la importancia del proyecto, que crea en él, que sepa lo que se espera de él y que se enganche. Si no, no saldrá bien.

4. Trabaja sólo con profesionales responsables
Un equipo de trabajo está formado por profesionales que deben saber gestionar los éxitos, problemas, errores y fracasos de modo grupal, sin buscar culpables, si no soluciones.

5. Comunícate y que se comuniquen.
Dedica el tiempo necesario a asegurarte que no hay problemas de comunicación y que todo se entiende, tanto desde tu parte como internamente en el grupo. De sus comentarios, seguro que sacarás feedback y puntos de mejora.

6. Potencia la diversidad.
Aunque no es estrictamente necesario, es muy bueno nutrir a los equipos de sangre fresca, con puntos de vista distintos que pueden aportar a hacer las cosas de una forma innovadora. Eso si, sin perder de vista el objetivo del proyecto.

7. Dales autonomía e involúcralos en la toma de decisiones
En un proyecto, deben primar las decisiones consensuadas y comprendidas por el equipo. Cada miembro debe ser capaz de expresar su opinión sin miedo. Recuerda que tu equipo suele conocer al detalle procesos de los que puede que tú sólo tengas una visión global. Aprovéchate de su conocimiento y seguro que te ayuda.

8. No impongas tu criterio ante puntos de vista diferentes
Al hilo del punto anterior, dales esa autonomía también para resolver los posibles conflictos y que busquen como sea ese punto de entendimiento. Evidentemente, tampoco dejes que se estanque y si sucede, potencia tus técnicas de negociación para que lleguen a un entendimiento.

9. Celebra los éxitos grupales.
Los reconocimientos siempre deben ser en público. Intenta dar siempre más visibilidad al trabajo grupal, destacando el trabajo de cada uno, frente al individual. Y recuerda, las broncas puede haberlas, pero con mano izquierda y en privado. Es decir, en una sala pero que no esté al lado del equipo que se pueda oír o ver lo que pasa.

10. Lidera, pero no con látigo.
No seas un líder autócrata. Guía a tu equipo, ayúdales cuando los veas atascados y llega a tomar decisiones consensuadas que se fundamenten en las ideas y opiniones del equipo.
Con esto no te garantizo el éxito, pero seguro que es mucho más fácil y asequible.